Con paso lento y reflexivo, se acerca al sillón donde va a tener lugar la entrevista. Avanza con la mirada baja, tímido, con la humildad que lo caracteriza, saluda uno por uno a todo el equipo periodístico sin alzar la voz, apenas se le escucha cuando agradece a todos su labor profesional, y a pesar de que son las ocho en punto de la mañana, Andrés Iniesta no abandona la sonrisa que le convierte en uno de los futbolistas más queridos por la afición. Llega con el pelo revuelto y la tez pálida que lo caracteriza y que realza su aspecto aniñado y sencillo, que enmarca una mirada asustadiza de ojos verdes achinados y transparentes. Tiene apenas 27 años, y viste como cualquier chico de su edad, sin más atavíos que un jersey para cubrir el frío otoñal de la ciudad condal y unos vaqueros, el futbolista que llevó a España a la gloria en el Mundial 2011, busca combatir los nervios antes de que tenga lugar la entrevista.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Equus
Entre novela y novela, me toca leer algunas obras de teatro. Esta mañana he terminado Equus de Peter Shaffer.
El argumento de la obra está bastante conseguido, se centra en un psiquiátrico de los años 70 y va tratando la relación de un psiquiatra con uno de sus pacientes que tiene una relación extraña con los caballos.
Lo que más me ha llamado la atención de la obra son las indicaciones para la puesta en escena. Es un drama realista pero con una puesta en escena expresionista y surrealista donde aparecen las representaciones de los caballos a través de máscaras. Otro rasgo de la obra es el lenguaje minimalista con objetos imaginarios y la aparición del cuadrilátero donde tiene lugar la escena principal, así como el uso de distanciamientos siguiendo el teatro épico.
En conclusión, un drama realista representado mediante técnicas del teatro Noh y el gran Bertolt Brecht.
Esta obra fue representada por el mismo Harry Potter, con la peculiaridad de que su director incluyó un caballo de verdad en escena, es decir, no entendió ni una palabra de lo que quería decir Shaffer.
El argumento de la obra está bastante conseguido, se centra en un psiquiátrico de los años 70 y va tratando la relación de un psiquiatra con uno de sus pacientes que tiene una relación extraña con los caballos.
Lo que más me ha llamado la atención de la obra son las indicaciones para la puesta en escena. Es un drama realista pero con una puesta en escena expresionista y surrealista donde aparecen las representaciones de los caballos a través de máscaras. Otro rasgo de la obra es el lenguaje minimalista con objetos imaginarios y la aparición del cuadrilátero donde tiene lugar la escena principal, así como el uso de distanciamientos siguiendo el teatro épico.
En conclusión, un drama realista representado mediante técnicas del teatro Noh y el gran Bertolt Brecht.
Esta obra fue representada por el mismo Harry Potter, con la peculiaridad de que su director incluyó un caballo de verdad en escena, es decir, no entendió ni una palabra de lo que quería decir Shaffer.
martes, 22 de noviembre de 2011
La sombra del viento
El viernes pasado, día 18 de Noviembre de 2011 salió publicado el tercer libro de Carlos Ruiz Zafón, como es evidente y después de haberme comprado todos los anteriores, el sábado en el descanso del máster, me acerqué a Diego Marín a comprar el tan esperado El prisionero del cielo. Este libro es la tercera parte de la trilogía que Ruiz Zafón ha ambientado en su Barcelona natal y con personajes sucesivos en el tiempo, así que como requiere la lectura de cualquier gran libro, siendo el caso de los de CRZ, este fin de semana he releído el primero de dicha trilogía, La Sombra del viento,
Es la tercera vez que leo esta novela y siempre descubro detalles nuevos que se me habían pasado por alto anteriormente. De nuevo, me he adentrado en la historia del joven Daniel Sempere y su descubrimiento sobre la obra de Julián Carax, que llevará al primero a una serie de aventuras y desventuras, y que personalmente me impiden soltar el libro y me hacen disfrutar como la primera vez que lo leí, en las navidades de mis 16 años.
Es la tercera vez que leo esta novela y siempre descubro detalles nuevos que se me habían pasado por alto anteriormente. De nuevo, me he adentrado en la historia del joven Daniel Sempere y su descubrimiento sobre la obra de Julián Carax, que llevará al primero a una serie de aventuras y desventuras, y que personalmente me impiden soltar el libro y me hacen disfrutar como la primera vez que lo leí, en las navidades de mis 16 años.
1969
Conocía la narrativa de Jerónimo Tristante por las aventuras de los tres libros de Víctor Ros que descubrí hace un par de meses. Sin embargo, esta novela me ha impactado por su mayor originalidad, y por supuesto por la gran ambientación que realiza de nuestra ciudad, Murcia.
Es una novela de suspense, donde se da la resolución de crímenes, la corrupción y abuso del poder, la vida personal de los personajes, y cómo no, las circunstancias que rodean Murcia, España y el mundo en general en ese año, 1969.
Otra novela que recomiendo y que en tres días queda finiquitada por el gancho que causa en el lector.
Es una novela de suspense, donde se da la resolución de crímenes, la corrupción y abuso del poder, la vida personal de los personajes, y cómo no, las circunstancias que rodean Murcia, España y el mundo en general en ese año, 1969.
Otra novela que recomiendo y que en tres días queda finiquitada por el gancho que causa en el lector.
Contra el viento
Esta novela de Ángeles Caso consiguió el Premio Planeta en 2009, y no es para menos, pues se trata de una novela preciosa, escrita con gran ternura y delicadeza.
Con esta novela, la narradora nos hace partícipes de la historia de São, una gran mujer que es toda fortaleza y cómo lucha por conseguir lo que quiere, a pesar de los miles y miles de obstáculos que se cruzan en el camino de una mujer de color que pretende romper con las convenciones y el racismo de la sociedad.
A lo largo de la novela, nos adentramos en diferentes ciudades como Cabo Verde, Lisboa o Madrid y en las peculiaridades de la vida de los inmigrantes en nuestra sociedad y en la época en la que vivimos.
Una novela que me aconsejó mi tía Loles y yo recomiendo a todo el mundo que sea capaz de dedicarle dos días a São.
Con esta novela, la narradora nos hace partícipes de la historia de São, una gran mujer que es toda fortaleza y cómo lucha por conseguir lo que quiere, a pesar de los miles y miles de obstáculos que se cruzan en el camino de una mujer de color que pretende romper con las convenciones y el racismo de la sociedad.
A lo largo de la novela, nos adentramos en diferentes ciudades como Cabo Verde, Lisboa o Madrid y en las peculiaridades de la vida de los inmigrantes en nuestra sociedad y en la época en la que vivimos.
Una novela que me aconsejó mi tía Loles y yo recomiendo a todo el mundo que sea capaz de dedicarle dos días a São.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
También mueren ángeles en primavera
Es continuación a Nadie debería matar en otoño. Aquí, José Luis Ibáñez se luce un poco más, utiliza los personajes que ya conocíamos de la novela anterior y ambienta Barcelona sólo unos meses después del otro libro. Tenemos un nuevo caso de investigación sobre crímenes, más atractivo que en el primer libro, pero conforme avanza peca de lo mismo: vuelve a la política y los crímenes pasan a un segundo plano.
A este paso, el detective Toni Ferrer se va a hacer experto en corrupción.
A este paso, el detective Toni Ferrer se va a hacer experto en corrupción.
Nadie debería matar en otoño
Novela de José Luis Ibáñez ambientada en Barcelona en los años 30.
Comienza muy bien, como una novela de suspense en la que tiene que investigar unos crímenes extraños, pero se va torciendo con el politiqueo que le mete, porque no se aclara ni el autor.
Lo bueno es que se lee rápido...afortunadamente.
Comienza muy bien, como una novela de suspense en la que tiene que investigar unos crímenes extraños, pero se va torciendo con el politiqueo que le mete, porque no se aclara ni el autor.
Lo bueno es que se lee rápido...afortunadamente.
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